Recibimos agosto con el corazón abierto y con la esperanza de comenzar un nuevo ciclo. Este mes llega acompañado por la celebración de Imbolc, una festividad profundamente significativa que nos anuncia que, poco a poco, el invierno comienza a retroceder y que las primeras luces vuelven a encenderse.

Aunque todavía sentimos el frío y los días continúan invitándonos al recogimiento, la naturaleza ya ha comenzado su transformación. Bajo la tierra, las semillas descansan, se fortalecen y se preparan silenciosamente para brotar. De la misma manera, en nuestro interior también existen sueños, proyectos, aprendizajes y nuevas versiones de nosotros mismos que están esperando el momento indicado para salir a la luz.

Imbolc nos recuerda que todo renacimiento comienza con una pequeña llama. Una luz que quizás todavía parece frágil, pero que contiene la fuerza suficiente para iluminar un nuevo camino. Es un tiempo para limpiar nuestros espacios, renovar nuestras intenciones, encender la esperanza y volver a creer en aquello que deseamos construir.

Agosto también será un mes marcado por dos eclipses: un eclipse solar y un eclipse lunar. Estas energías pueden movilizar emociones, revelar verdades y mostrarnos aquello que necesita ser observado, aceptado o transformado. Los eclipses nos invitan a disminuir el ritmo, escuchar nuestra intuición y acompañar nuestros procesos con mayor conciencia.

No todo necesita una respuesta inmediata. No todo debe ser comprendido en el mismo instante. Algunas transformaciones comienzan en el silencio, cuando nos permitimos hacer una pausa y observar lo que sucede dentro de nosotros.

Este mes será una invitación a liberar aquello que pesa, cerrar ciclos que ya cumplieron su propósito y dejar espacio para lo nuevo. También será un tiempo para cuidar nuestra energía, respetar nuestros procesos y comprender que cada persona posee su propio ritmo para sanar, crecer y renacer.

Que la fuerza de la Pachamama nos ayude a recordar nuestras raíces y a agradecer todo aquello que la Tierra nos entrega. Que las luces de Imbolc iluminen nuestros caminos y que el fuego sagrado de Brigid renueve nuestra creatividad, nuestra esperanza y nuestra confianza.

Desde Casa Berkana deseamos que agosto sea un puente entre el recogimiento del invierno y el despertar que comienza a acercarse. Que podamos transitarlo con serenidad, sabiduría y amor, comprendiendo que incluso en los periodos más fríos siempre existe una luz preparándose para regresar.

Como escuela y comunidad, continuaremos acompañándolos a través de nuestras clases, encuentros, ceremonias y espacios de crecimiento. Cada actividad ha sido preparada con cariño y con el propósito de entregarles nuevas herramientas para su camino espiritual y personal.

Gracias por confiar en nosotras, por elegir Casa Berkana y por ser parte de esta hermosa comunidad que sigue creciendo, aprendiendo y transformándose.

Bienvenido, agosto.

Que tus días nos traigan claridad.
Que tus noches nos permiten escuchar nuestra alma.
Que tus eclipses revelen lo que necesitamos comprender.
Y que tus primeras luces nos recuerdan que siempre podemos volver a comenzar.

Con amor,

Claudia Jara
Directora de Casa Berkana

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